NUEVO CURSO ACADÉMICO: 2007-08
Hoy acabamos de iniciar un nuevo curso académico en el Conservatorio Profesional de Música de Mallorca, después de un verano fructífero, y también relajante. Ha habido un parón considerable, mucho descanso, y también un estudio constante. Ha habido conciertos, ensayos, y proyectos. Y claro: ha habido quien no ha hecho nada y ahora no se acuerda de con qué mano se sostiene el arco y con cuál el violín. En fin, eso también pasa.
El retorno al papeleo y los listados de profesores y de alumnos, a la revisión de programaciones y a los eternos exámenes de setiembre no es exactamente lo que más ansían los profesores. Empezar el curso, es duro.
Sin embargo, esta preparación es necesaria para lograr trabajar bien y poder enseñar a un niño desde que no sabe nada de música hasta formarlo como violinista adulto que termina y que es un profesional.
Y ése, sí es un trabajo creativo. Ésa es la tarea que tenemos encomendada.
Compaginar la satisfacción del progreso semanal de mis alumnos con mis conciertos, grabaciones, y demás actividades artísticas, son aquello por lo que hace tiempo, un día, decidí que quería ser violinista: el arte, la creación y la fantasía.
Deseo transmitir a todos los que estudian violín, o piensan estudiarlo, el ánimo suficiente para superar las dificultades con que se encontrarán, que son muchas y variadas. El violín no es un instrumento fácil, el progreso no es siempre lineal, ni tampoco visible, y en fin, la necesidad de una perseverancia que se cuenta por años y no por días, pueden desanimar a algunas almas de por sí artísticas, pero demasiado “libres”.
Sin embargo, los beneficios de la música son tantos, que compensan los sacrificios, la disciplina y la espera: crecimiento personal, relajación, paz interior, adquisición de cultura musical y artística, desarrollo de la fantasía y mayor facilidad para aprender lenguas (los idiomas tienen una gran parte de oído).
Así pues, sin más: Feliz inicio de un curso, para alumnos, padres, y profesores y
¡ ÁNIMO !